Cálidos saludos de Paz. Bienvenidos al nuevo formato del Boletín de los Círculos para la Paz que se publicará desde ahora dos veces al año: en Primavera/Verano y Otoño/Invierno. Este cambio ha sido establecido en julio de 2006, en la reunión del Consejo de directores de la OTS que apadrina este proyecto.

Otras modificaciones incluyen la segregación de la Red de Acciones para la Paz, mientras, los proyectos de arte y jardinería continuarán. En este boletín, aparecerá más información acerca de estos dos grupos.

A la llegada del solsticio de invierno, una vez más tendrá lugar aquí, en la oficina de los CPP, la ceremonia de la hoguera de paz.

Por favor, continuad enviando noticias del trabajo por la paz de vuestras áreas geográficas. Por ejemplo, Susan Noble de Christchurch de Nueva Zelanda, nos dice que ha asistido a la ceremonia de inauguración de la “Campana de la Paz Mundial” de esa ciudad, el 2 de octubre. La campana es una réplica de la Campana de la Paz Mundial original donada a las Naciones Unidas en 1954 y es una de las 19 esparcidas por el mundo. Está fabricada con monedas y medallas de 106 países, incluido Nueva Zelanda, que se ha comprometido en la expansión de la paz mundial. Christchurch es la “ciudad oficial de la paz” en el país. La campana se usará en todas las ceremonias de paz.
 
 

IN MEMÓRIAM. Con gran pesar anunciamos la muerte de Emmanuel Petrakis el día 11 de octubre en Francia. Emmanuel fue durante mucho tiempo un miembro dedicado a esta organización; un alma valiente y brillante, con verdadero capital para nuestro trabajo. Le echaremos de menos.

En cada número de este boletín ofrecemos una cuestión para debate relacionada con la meditación de la edición. Se invita a nuestros miembros a responder. En el número de la Primavera de 2006 preguntábamos: “Si tuvieras el poder de eliminar uno de los muchos problemas con los que nos enfrentamos hoy, ¿cuál escogerías y porqué? Las respuestas aparecieron en la edición del Verano. Una respuesta posterior dice lo siguiente:

Escogería los problemas que afectan a los animales en general. Se necesita tiempo para comprender y aprender que los animales forman parte de este maravilloso mundo llamado Tierra. Afortunadamente existen muchas organizaciones que se ocupan de este problema y, gracias a ellos, hemos aprendido a comprender seriamente el valor real del sufrimiento ocasionado a los animales por la mano del hombre.

En la edición del Verano de 2006 hacíamos la siguiente pregunta “En el mundo voluble de hoy, ¿es realista asumir que los miembros de las religiones organizadas puedan encontrar juntos una forma de vida pacífica? ¿Irán las cosas peor antes de que vayan mejor? He aquí algunas respuestas:

Es un asunto de perspectiva ¿Está el vaso medio lleno o medio vacío? Parece que hoy van mejor. Tenemos condicionantes de que estamos tratando de excedernos. Paciencia para nosotros y los demás, al aprender puede producir la tolerancia y la paz que buscamos.

El problema está en los fundamentalistas de cada religión que comprenden e interpretan mal el mensaje básico del fundador. No se dan cuenta que Dios es amor y nos creó a todos como sus hijos/hijas hermanos/hermanas. En todas partes se precisa más diálogo entre las religiones para una mejor comprensión de la fe de cada una, unificando proyectos positivos de causas sociales válidas. Las enseñanzas básicas de todas las religiones, amor, servicio, no violencia, etc. deberían ser más ampliamente conocidas por el público en general.

Las religiones organizadas nacen, llegan a su máximo de popularidad y se desvanecen para ser reemplazadas por algo mejor adaptado al estado evolutivo de la humanidad en ese momento. No es particularmente agradable pensar que las cosas se tienen que poner peor antes de estar mejor. Pero, posiblemente, eso es necesario, pues es la única forma para que la gente llegue a unirse y darse cuenta de que todos somos parte de un mismo todo. Quizá entonces, la “nueva” religión sea algo que admita a todas las creencias.

También preguntábamos: “¿Asiste usted regularmente a la iglesia, sinagoga, mezquita u otro lugar de culto? y, si es así, ¿qué experiencia le proporciona?

No asisto a servicios religiosos. Prefiero quedarme en casa los domingos por la mañana y trabajar para Dios y la humanidad en lugar de hablar o escuchar acerca de estereotipos que he escuchado innumerables veces. Mi servicio del domingo tiene lugar cada día y cada noche. Puedo simpatizar con cada religión sin identificarme por completo con ninguna. Hago mi propia síntesis de la verdad basada en la experiencia personal, la razón y la intuición.


Fui guiado por mis padres a asistir a los servicios de la iglesia en la fe cristiana y el amor. Cuando tuve bastante edad para escoger por mi mismo eché una mirada alrededor para observar cómo vivían otras personas, y la iglesia me pareció que era el mejor camino, una decisión que nunca he lamentado. Asisto a la iglesia de forma regular. Es una parte importante de mi vida. Tengo ayuda y amistad de la familia de la iglesia y también interés amoroso en todo lo que hago voluntariamente en la comunidad en la que vivo. He sido bendecido al adoptar esta decisión a una edad temprana.



Seguidamente se ofrece un extracto de un poema/oración de Sylvia Charlewood de Inglaterra, miembro de Artistas para la Paz.



Bendita sea en el Dios uno.
El Dios uno mora
en la curva de la media Luna,
en las puntas de las Estrellas,
en los brazos de la Cruz,
en el aro de la Ansata,
en los colmillos del Elefante.
El Signo del Uno es el signo de la Vida.
El Símbolo del Uno es el corazón que ama.
La Velocidad del Uno es el pie que visita.
La Gracia del Uno es la mano que sirve.
El Uno ha venido a nosotros en toda época.
El Uno ha venido a nosotros en todo lugar.
El Uno ha enviado profetas a todos los pueblos
para hablarnos, los hijos del Uno
de Amor, Vida y Paz
y mostramos el camino.
Que vivamos en Paz y Amor
sin importar como digamos el Sagrado Nombre.
 

 
 
La paz comienza conmigo, en mi propio patio. Es algo personal y saludable pasear por mi jardín dejando que el entorno rodee de paz mi corazón. Vive y crece dentro de mí extendiéndose hacia quienes viven a mí alrededor. Estos sentimientos han de ser conseguidos y cuidados, pues de otra forma el sentimiento no perdurará. Cuando me encuentro sumida en una gran pena, este sentimiento me lleva más allá del sufrimiento y me da valor para seguir y tener paz interior.
- Margaret Knight, Nueva Zelanda-


Muchas veces cuando hablamos de aspectos del medio ambiente, nos inclinamos a pensar acerca de los problemas que nos afectan a escala planetaria, tal ocurre con la crisis actual del calentamiento global. La enormidad del problema nos puede sobrepasar paralizándonos hasta la inacción. No obstante, un sencillo paso al exterior puede ofrecernos grandes oportunidades de practicar buenos principios medioambientales y así ayudar a aportar resultados positivos.

¿Hasta qué punto está usted informado de los asuntos medioambientales locales? ¿Conoce Ud. cuando sus autoridades locales van a votar sobre asuntos importantes? ¿Dónde vierte su ciudad la basura? ¿Funciona en su ciudad un programa de reciclaje? ¿Cuántos de sus vecinos usan servicios de jardinería que emplean pesticidas peligrosos y químicos en los jardines de la vecindad? ¿Cuántos de sus vecinos conducen coches movidos por gas? ¿Es puro o impuro el aire en su ciudad? ¿Cuántas personas de su provincia sufren enfermedades como el asma por la calidad del aire? ¿Existen plantas de energía nuclear en su proximidad que puedan dejar escapar basura radioactiva en los alrededores? ¿Obliga su autonomía al control de los gases en los vehículos? Éstos, son sólo unos pocos de los muchos asuntos obvios que todos deberíamos saber y que requieren seamos unos ciudadanos informados y vigilantes de nuestro entorno.

Aquí en la oficina de los Jardineros para la Paz, la rápida pérdida de espacio verde, particularmente el fértil de las granjas para la construcción de edificios, es el mayor problema. Mucha gente joven no quiere continuar con la tradición familiar de las granjas como una carrera y venden el terreno. Algunos agricultores venden porque no pueden seguir pagando los impuestos de su propiedad o se dan cuenta de que no pueden competir con las grandes compañías agrícolas. Los promotores compran cada metro libre y convierten, el una vez espeso paisaje, en mega edificios de cemento, beneficiosos para ellos, pero absolutamente faltos de armonía con el ambiente natural.

Las laderas de las montañas faltas de los medios que detienen el agua, de los árboles y de las partículas absorbentes de la parte inferior del suelo, dejan que discurra demasiada agua de lluvia facilitando que se produzcan inundaciones en áreas próximas. El excesivo tamaño de los edificios con muchos cuartos de baño, jacuzzis, etc. extraen agua de los depósitos naturales ya existentes explotados, forzando a parte de la población a perforar de forma onerosa nuevos pozos.

Los recién llegados a la “vida rural”, a menudo llevan a sus nuevos vecinos a cambios sobre lo ya existente, siendo la primera exigencia la instalación de luces en las calles donde antes no existían; contribuyendo a la polución lumínica nocturna. Se erradica la vegetación a favor de variedades que tienden a favorecer el paisaje y permiten la llegada de especies invasoras. Los hogares sufren restricciones con ordenanzas para proteger la llamada “estética” en el vecindario como el no plantar jardines y no tender ropa al exterior para secar, lo que termina por ser prácticas ecológicamente inadecuadas por sí mismas. Los animales nativos, expulsados de su desprotegido hábitat, caen víctimas de la circulación en las carreteras o mueren en la competencia por la alimentación y el abrigo natural. Así, el efecto creciente creado por la distorsión del equilibrio natural, afecta a la madre natura de muchas formas.

El efecto sobre los humanos es más sutil pero sin duda dañino. Cuando tratamos de “dominar” a la naturaleza en la forma en que lo hace el desarrollo de la construcción de edificios, cesamos de vivir en armonía con nuestro entorno natural. La naturaleza se convierte para nosotros en una entidad no viva, algo que existe fuera de nosotros en lugar de dentro, alrededor y a través de nosotros. Los humanos, atrapados por esta política pueden ser insensibles al dañar el mundo natural en el que viven. No es extraño que esto sea un gran motivo de insensibilización también hacia las personas.

Por tanto, continuamos luchando por nuestros espacios verdes aquí y tratamos de educar a los demás acerca de su valor. Esto, va adquiriendo mayor importancia y, algunas veces, la mayor contribución que podemos hacer, es comenzar en nuestros propios jardines.

 
 

Por David Allen Stringer, Inglaterra



El espíritu del jardín de Paz de la naturaleza,
en cualquier espacio sagrado,
puede abrazar a la humanidad,
igual que el alma infunde en la mente
y mediante su acción vital, su energía difunde,
se produce la calma y surge la paz,
que puede hacer cesar todas las guerras.
Y si reverenciamos sus días sagrados
y hacemos que ellos entren en los cambios de cada día,
igual que la cálida fusión con el corazón de la Tierra
da fuerza a nuestro Planeta Madre para siempre,
obtengamos de esos jardines este sentido de gracia
para así moderar nuestra supervivencia en paz
su mensajero, Mercurio, el poeta que, como
Orfeo, armonía enseñó a las bestias salvajes
 

 

 

El Instituto para la Síntesis Planetaria es un departamento de la Universidad para la Síntesis Planetaria, situado en Ginebra, Suiza. El último año, el Instituto elaboró una lista de siete tareas “a las que se enfrenta la humanidad en el camino hacia una civilización y cultura mundial más armónica con las leyes naturales”. Estas siete tareas “que se han de realizar para el bien común” están en línea con los CPP y, así las enumeramos y explicamos brevemente, acotando parte de sus manifestaciones.

Estos son siete pensamientos entre los muchos retos a los que se enfrenta la humanidad en su caminar hacia una cultura y civilización mundial más en armonía con las leyes naturales. Básicamente nuestro trabajo se centra en las Naciones Unidas en Ginebra, que nos pone en contacto con los muchos esfuerzos realizados por muchos grupos y organizaciones para resolver los problemas mundiales de hoy. Ofrecemos nuestros pensamientos con el objeto de que ayuden a aclarar muchas de las principales causas de los problemas mundiales y ayudar a los que en todo el mundo, trabajan para aliviarlos.

Transformar las etiquetas en justas relaciones hermanas y en humanización.
Hoy, en todas las actividades de la vida, encontramos que la gente está etiquetada. Existe una tendencia general a que las personas se consideren deprimidas por las etiquetas y así estar separadas de los demás, olvidando que todos son seres humanos que se enfrentan a los mismos trabajos y problemas. Las etiquetas conceden estados o situaciones especiales y son separativas. La verdad es que podemos aprender los unos de los otros y así enriquecernos en nuestra lucha por el bien común en un espíritu de mutua gratitud y respeto hacia todo.

Volver a escribir con certeza la historia de todas las naciones.
Honoré de Balzac expresó esto en palabras corrientes: “La historia es de dos clases; hay una historia oficial enseñada en las escuelas, una recopilación mentirosa…y una historia secreta que trata de las causas sociales de los hechos- una crónica escandalosa”. Hasta ahora la historia ha sido escrita o dictada por los ganadores de los conflictos y las guerras. Es necesario que la historia se vuelva a escribir para que la generación presente y las futuras vean claramente y comprendan apropiadamente lo que en realidad sucedió en el pasado.

Desarrollar la cooperación entre las religiones y credos en un espíritu de respeto y gratitud mutuo.
Todas las religiones y creencias espirituales del mundo tienen el mismo y único origen, el amor del Creador. ¿Cómo puede ser una religión mejor que otra si todas proceden de un mismo y único origen? Lo contrario está basado en un sentido de superioridad, separatividad y conflicto a costa de la población del mundo. En más de 20 religiones se puede hallar la llamada Regla de Oro “Trata a los demás como desees que te traten a ti”.

Usar recursos globales para el desarrollo espiritual y social de todos.
Los recursos existentes en diferentes partes del planeta pertenecen a las personas que viven en esas partes. Hay que intercambiar los recursos y distribuirlos entre las varias poblaciones para incrementar su desarrollo espiritual y social. De ninguna manera está en conformidad con las leyes naturales y cósmicas, que sociedades o gobiernos usurpen esos derechos a la gente y, todavía es peor, que usen sus bienes para fabricar armas y usarlas contra los dueños legales.

Desarmarse drásticamente para emplear el dinero en la educación pacífica e inteligente y en el desarrollo social.
El reto para acabar con el hambre y la miseria humana hace necesario canalizar el dinero suficiente para materializar en cada uno lo expuesto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Ingentes cantidades de dinero se gastan anualmente en asuntos militares. Sólo se puede asegurar la paz preparándose para la paz, no para la guerra.

Establecer un Consejo de Seguridad de la ONU que incluya solamente estados miembros sin fuerzas armadas.
En 2005, alrededor de 20 de los 191 estados miembros de las Naciones Unidas no tenían fuerzas armadas. Estas naciones que dan el ejemplo de que existen otras fuerzas además de las militares, como por ejemplo, las relaciones nacionales; merecen un honor especial. Es mucho más barato establecer buenas relaciones que las soluciones militares.

Transformar el sistema monetario en un instrumento amistoso global.
Vivimos bajo el dictado de un pequeño grupo de personas que controlan el corrupto sistema monetario global para su propio interés. El mejor ejemplo son las guerras iniciadas para tener acceso al control de los recursos del mundo en sus países. Empresas cooperativas, suelo para el pueblo y libre circulación del dinero, no el actual modelo de privatización, proveería de una infraestructura de justicia y seguridad en la que la gente podría trabajar y desarrollarse de manera sana y en buen estado.
 

 

 

Recientemente he leído un informe obtenido de parejas casadas, acerca del motivo más frecuente de discusión en ellas. Los entrevistados decían que se enfrentaban por los niños y por la familia de la pareja, por compartir los trabajos domésticos. Incluso, por el sexo. Pero, por lo que más discutían las parejas, era por el dinero.

Casi al mismo tiempo, leí un artículo similar que describía el incremento de la separación entre los ricos y los demás. Ya no están los ricos, decía el artículo, contentos con ser millonarios. Millones o billones, para la mayoría de nosotros es algo inalcanzable. Dedicados a trabajar sólo para pagar las facturas mensuales, la mayor parte de nosotros carecemos de referencias cuando se trata de grandes sumas de dinero. Sin embargo, la distancia entre los más ricos y los más pobres continúa creciendo de la forma más desequilibrada. En EE.UU. no ha sido tan pronunciada la distancia desde la época de la gran depresión en los años 30 del siglo pasado. Si las cosas están mal en EE.UU., uno de los países más prósperos del mundo, podemos solamente imaginar lo que la vida de cada día debe de ser para los más pobres de los pobres en las naciones más subdesarrolladas del mundo.

La lectura de estos dos artículos simplemente corrobora lo que siempre he sospechado. Nada bueno puede llegar de tal disparidad de recursos de la riqueza. Tanto si se trata de la sala de la cocina de una pareja que riñe o de la sala de conferencias de dos naciones en conflicto, cuando una parte se siente engañada en su correcta participación, se producen los problemas. Así, el dinero es la parte central más definitoria cuando hablamos de guerra y paz.

El dinero por sí mismo es neutro. La forma en que los seres humanos explotan el concepto del dinero para su propio beneficio, por tanto, crea los problemas que son de proporciones globales. El Instituto para la Síntesis Planetaria en Ginebra ha desarrollado un programa de “siete tareas” que considera se deben poner en marcha para establecer una nueva sociedad basada en el bien común. De forma interesante una de dichas tareas se refiere a la naturaleza de nuestro sistema monetario actual. Explica el Instituto:

“El dinero es una energía neutra, lo que hace que pueda ser cambiado por mercancías y servicios. Debería circular libremente en todos los lugares donde es necesario como intercambio. Este fue y es el concepto básico y puro del dinero. Sólo necesita circular el dinero necesario para el intercambio de servicio y productos generados por la naturaleza y el hombre”.

El problema se presenta cuando a causa del egoísmo humano, el dinero no es tratado en su aspecto neutro, ni se le permite circular libremente. Según el Instituto:

“La conversión del dinero en un ‘producto’ que puede ser comercializado en los mercados de capital y el sistema de tipos de interés, es lo que ha conducido al uso falso de un medio neutro de intercambio. Esta es la raíz de todos los problemas económicos como la especulación, corrupción y guerras, inflación, desempleo y pobreza para millones de seres en nuestro planeta. Con el corrupto sistema de tipos de interés, los ricos hacen dinero del dinero en lugar de ganar dinero por medio de los servicios o los productos. No trabajan en interés del sistema social, trabajan sólo para ellos mismos y crean pobreza artificial y miseria a millones de personas en todo el mundo, a pesar de la riqueza de nuestros recursos planetarios”.

Más aún, el Instituto explica que sólo los poderosos “determinan y controlan qué industrias han de crecer y la clase de trabajos del público, tanto si les gusta como si no”. Según el Instituto “vivimos bajo el dictado de un pequeño grupo de gente que controla el sistema monetario mundial para su propio beneficio” y “el mejor ejemplo son las guerras empezadas para tener acceso y controlar los recursos de otros países”. Esto es una sencilla gabela, empleando un término sencillo.

Para complicar todo, las tácticas usadas por los pocos poderosos son imitadas por otros con menos poder e influencia en una especie de síndrome de gastos constante que colorea las acciones del término medio de los ciudadanos. Almacenar y amasar dinero para uno, las propiedades, etc. se ha convertido en la norma social, dando como resultado una circulación restringida de lo que una vez fue un medio neutro de cambio.

De acuerdo con el Instituto, hay una solución. Debemos, ante todos, de alguna forma terminar con la especulación, ingreso sin trabajo, que pone de manifiesto “la falta de responsabilidad por un sistema monetario justo y una estructura equitativa que eleve la dignidad humana”. En segundo lugar, debemos reemplazar el sistema de privatización por “empresas cooperativas, la tierra para el pueblo y la libre circulación del dinero”.
Teniendo en cuenta el nivel del ser humano en este estado de desarrollo de la humanidad, por desgracia no es factible cumplir estos objetivos. La falta de cooperación de los egoístas que desean el mayor beneficio reteniendo el status actual, puede ser demasiado difícil de soslayar. Se observa una condición oculta interesante, y quizá aproximándonos al problema desde la perspectiva esotérica, hallemos un camino no sólo para comprender mejor el asunto, sino para, posiblemente, conseguir un cambio.

En la Doctrina Secreta, H.P. Blavatsky expone cómo las razas han surgido y desaparecido y cómo los seres humanos han cambiado drásticamente tanto la apariencia física y, durante el cambio, las funciones del cuerpo. Como seres, ciertamente, no hemos llegado al máximo de nuestro desarrollo, y en una situación futura apareceremos y actuaremos de manera muy distinta a como lo hacemos hoy. Una de los aspectos que ya no serán necesarios, si la humanidad puede desarrollarse hacia un estado más espiritual y altruista, es el dinero. Por medio del poder de la mente purificada, los que hayan hecho desaparecer el indeseable cascarón del egoísmo y de la separatividad, crearán lo que necesitan manipulando las energías del gran Manantial o fuente de toda la creación. Hasta que ese tiempo llegue, el dinero, de alguna forma, será suficiente como sustancia intermediaria para adquirir las cosas que necesitemos y que nosotros, con nuestras mentes impuras y poco desarrolladas, todavía somos incapaces de manifestar en el plano físico.

Así, antes que nada, es vital comprender que el dinero es verdaderamente energía espiritual cristalizada. Esto puede producirnos de inmediato un cambio en la manera de considerar el dinero y cómo usarlo. Puesto que cuando contribuimos a la restricción del flujo de dinero o de cualquier otro recurso planetario, estamos en esencia interviniendo en la entrada y la correcta distribución de las energías divinas.

Esta no es una idea radical. Es interesante observar que algunas sectas son conscientes de la naturaleza sagrada del dinero. Comprenden que es causa de mal, hacer del dinero un producto por sí mismo. Desaconsejan la especulación, no condonan la imposición de intereses en los préstamos y no creen en la contratación de pólizas de seguro, prefiriendo depender de su comunidad religiosa en estos casos cuando se produce una necesidad.

Desde el punto de vista oculto, podemos hacer varias cosas. Lo primero es que podemos explicar a tantas personas que simpaticen como sea posible la idea de que el dinero en el plano físico es una manifestación de las energías divinas. La verdadera significación del dinero ha sido tergiversada y ya va siendo hora de que la humanidad comprenda su verdadero sentido. También podemos animar a otros a que cuestionen la tendencia de la economía global en lugar de aceptar ciegamente esa tendencia como la única alternativa. Los frutos de todas las acciones inquietantes comienzan en las mentes inquisitivas.

Para ser libres de proseguir estos propósitos nefastos, los de la oscuridad usan el miedo como táctica para que la población en general esté preocupada. Utilizan cualquier medio para ello, incluso ejerciendo influencia en el sector financiero. Como una segunda opción, podemos personalmente prescindir de los miedos generados por el conglomerado financiero global y por medios de comunicación y gobiernos mundiales. Podemos negarnos a reconocer ese paradigma de egoísmo, avaricia y atesoramiento como la única posibilidad.

En tercer lugar, cuando tenemos que manejar dinero, podemos emplear el poder de nuestras mentes para imbuirle un mensaje nuevo. En la actualidad, el dinero tiene una connotación desagradable. Podemos cambiarla. Cuando entreguemos dinero en un comercio al empleado podemos, por ejemplo, enviar al mismo tiempo mentalmente este mensaje: “participo en la distribución de la energía divina”. Al escribir y firmar un cheque, podemos impregnar el papel con la orden de que esas energías se usen para propósitos favorables, para aportar abundancia a quien la necesite. Podemos meditar acerca del concepto del dinero como energía divina que fluya libremente y de forma práctica por todo el planeta, llegando a tantas vidas como sea posible, en lugar de ser amasado y controlado por unos pocos privilegiados.

Ha llegado el tiempo de que la humanidad asuma su propia comprensión de la verdadera naturaleza de la energía que representa el dinero. Se puede ayudar a que los demás tengan claro este concepto y la conexión entre dinero y paz.
 

 

            

Fernando Pérez Martín - c/ Ríos Rosas nº 25, 1º Dcha. - 28003 Madrid

Tel 91-442.36.82  e-mail: ste_rakoczy@yahoo.es

www.otshispania.org

 

JUNIO 2007
 


Queridas/os amigas/os,



Como habréis podido comprender al leer las primeras líneas de Deni Gross, se han producido cambios en los CPP en EE.UU. que han afectado a otros países, entre otros al nuestro, más otros acontecimientos posteriores a la redacción de las líneas de Deni que le han inducido a presentar su dimisión.

Esta dimisión ha producido la desvinculación de EE.UU. con la parte internacional de los CPP al ser Deni quien se ocupaba de este aspecto del proyecto.

Naturalmente, era absolutamente ilógico que el esfuerzo y el trabajo de todos nosotros durante estos últimos años desaparecieran y se dejara de llevar a cabo un trabajo que es beneficioso para toda la humanidad; en mayor o menor medida, sin duda lo es.

Así pues, cuando se planteó la situación, en ningún momento se pensó que el trabajo de los CPP debía desaparecer y de inmediato se creó un nuevo nombre que habréis visto en el encabezamiento de esta carta y uno de nosotros creó un logo nuevo que también habréis podido ver.

Por tanto, los Grupos Pro Paz (GPP) continuarán con el trabajo que ya realizamos de la misma manera que hasta ahora y, sin duda, por grupos como hasta el presente.

Se están poniendo las bases para que podamos contar con un boletín que en nuestro caso, habrá de estar confeccionado por nosotros mismos, para lo cual, desde este momento, os invito a que escribáis artículos, ensayos o cualquier otra forma de trabajo siempre relacionados con la paz, a cuyo efecto, y por favor, no lo olvidéis, será necesario que todos hagamos de recolectores de informaciones o noticias referidas al tema que nos ocupa en cualquier parte del mundo, y hagáis el favor de enviármelas para poder confeccionar el boletín que se estima es importante como nexo de unión. La periodicidad inicial será cada seis meses, dos veces al año por tanto.

Ahora más que nunca, puesto que se trata de un proyecto netamente nuestro en su realización, aunque la idea nos haya venido de fuera, si deseáis ofrecer sugerencias que mejoren el trabajo que ahora hacemos y lo que podamos hacer en el futuro, os ruego que lo manifestéis.
Para cualquier tipo de comunicación, podéis emplear cualquiera de los medios actuales, correo postal, correo electrónico o. incluso, teléfono.

Al final de esta carta encontraréis un cajetín para indicar vuestra conformidad a seguir realizando este trabajo, que os ruego me remitáis en la forma que os sea más fácil. Se trata de tener la seguridad de que a quienes les llegue el boletín desean verdaderamente recibirlo y también poder llevar a cabo un censo actualizado de miembros, ya que, estoy seguro, de que algunos/as dejaron de hacer el trabajo si es que alguna vez lo hicieron. Por lo tanto, para poder recibir el boletín que os anuncio será condición INEXCUSABLE enviar el cajetín mencionado antes de terminar el mes de agosto próximo.

Hagamos votos para que esta nueva andadura, ahora GPP, sea más fructífera aún que la anterior, y estoy convencido de que entre todos así lo conseguiremos.

Recibid un muy fraternal saludo de corazón a corazón,

 





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